APRÈS MOI, LE DÉLUGE

Nuel Puig

Después de mi, el diluvio. Madame de Pompadour, amante del rey Luis XV de Francia, formulaba esta frase después de la batalla de Rossbach, a modo de reflexión negativa del caos que estaba por venir. Sin embargo, pese a que todos conocemos como acabo la historia para la aristocracia francesa, sabemos también que después de un diluvio, hay un nuevo resurgir.

Este renacer, cambiar y resurgir no puede estar más presente cuando alguien se involucra en la renovación de un hogar. Los interioristas, al fin y al cabo forman parte de este diluvio, y también han de involucrarse en las ilusiones de los clientes, hasta llegar a entender y comprender sus motivaciones. Este proceso cambiante, empieza siembre con una lluvia de ideas donde hemos de captar la esencia del cliente para poder plasmar su personalidad en la obra. Muchas veces, durante el proceso se van cambiando los espacios y adaptándolos a cada situación, pero siempre es en la primara toma de contacto donde el cliente da rienda a su imaginación.

La intencionalidad de este editorial, es plasmar esa primera toma de contacto. Ese momento, en el que el cliente es más libre para crear a su antojo y poder volcar toda la fantasía que hay en su mente. He aquí, un buen ejemplo del proceso creativo que realiza un interiorista, el cual ha de saber plasmar esas ilusiones y llevarlas a cabo.

En definitiva, después de un diluvio nuevos tiempos traerán nuevas aguas y todo este proceso volverá a empezar, ya que todo fluye.

Panta Rei